viernes, 10 de mayo de 2013

Reuniones de convivencia. Grados 10-02 y 11-01

 Con el animo de mejorar las relaciones entre estudiantes, padres de familia e Institución, se vienen realizando reuniones de convivencia. Ya se iniciaron con los Grados 10-02 y 11-01



Fotografías. Esp. Tiberio Murcia Godoy. Abril de 2013

jueves, 9 de mayo de 2013

Propuesta no oficial de renovación del Escudo de nuestra Institución. Por Diego Fernando Bohorquez

 Diego Fernando Bohorquez es un joven dirigente del Corregimiento de Puerto Bogotá, y en sus ratos libres, se le vienen ideas a su cabeza, esta vez, diseño con base al diseño oficial, una propuesta no oficial del Escudo de nuestra Institución. El Escudo de la parte superior es la propuesta no oficial, y en de la parte inferior nuestro escudo en la actualidad. (Tomado del facebock de Diego Fernando Bohorquez)


Reportaje gráfico Caminata 2013

 Como todos los años se realizo la Caminata entre la Institución, hasta la Sede Bodegas. A continuación un reportaje gráfico de aspectos de la caminata.



























Fotografías. Esp. Tiberio Murcia Godoy. Miércoles 8 de abril de 2013.

martes, 7 de mayo de 2013

Los maestros y los medios de comunicación Por Francisco Cajiao (Tomado de El Tiempo)



Francisco Cajiao

Sería loable que la celebración del día del maestro fuera acompañada por artículos serios sobre la situación de la educación y el avance de los proyectos iniciados hace ya un año y medio en alcaldías y gobernaciones.



En mayo se celebra el Día del Maestro y habrá columnas y artículos que destacan su entrega y sus méritos en el servicio a la comunidad. Esto es apenas de justicia y merecería algo más que recordatorios aislados. En la práctica, son quienes aseguran el derecho a la educación de millones de niños y jóvenes cuya única esperanza de progreso descansa en lo que la escuela logre desarrollar en ellos.
Pero no es suficiente el reconocimiento en una fecha simbólica. Lo que hace falta es su presencia permanente en la conciencia de los ciudadanos, tanto para alabarlos como para estimular cambios y mejoras urgentes en el ejercicio de la profesión, y todos sabemos que el cuarto poder juega un papel definitivo en la definición de las agendas públicas. En Colombia, los medios de comunicación casi no se ocupan del debate educativo, no hay investigación periodística sobre las políticas públicas, no se ventilan los problemas y las chambonadas de las administraciones, no se fiscaliza con rigor el uso de los cuantiosos recursos que se manejan en el sector.
Así, los maestros y los directivos de los colegios se vuelven invisibles. Es raro que aparezcan como fuentes válidas sobre el acontecer de las comunidades, la situación de la infancia, las problemáticas de la pobreza o las incidencias de las violencias que afectan la vida de las poblaciones marginales de campos y ciudades.
Los educadores, más que nadie, están inmersos en la vida de la gente. A ellos llegan las angustias de las familias, los dramas de los estudiantes y los problemas de sus localidades. Pero también son quienes conocen la pertinencia o la insensatez del montón de ideas descabelladas que aparecen con el ir y venir de las administraciones.
Es innegable que en muchas partes del país hay grandes descontentos de los profesionales de la educación con respecto a las condiciones en que se desarrolla su labor. Muchos surgen por expectativas salariales, que son las que la ciudadanía percibe, pero no se muestra el malestar que proviene de un régimen de persistente concepción centralista y autoritaria, en el cual no hay mecanismos de participación eficaces que hagan de la profesión una opción de ejercicio ciudadano activo.
De las secretarías de Educación emanan por decenas instrucciones, órdenes, desórdenes, formularios, formatos, encuestas, cursos, directivas y decretos completamente inconsultos, ajenos a las posibilidades reales de una ejecución juiciosa y coherente con procesos que siempre son de largo plazo. Los secretarios locales quieren en dos o tres años dejar huellas perpetuas sin respetar los ritmos propios de las instituciones, sin tener en cuenta todos los procesos iniciados antes de ellos.
Pero los medios de comunicación no se ocupan de estos temas. No es extraño que la única forma de reclamar un lugar en la vida pública sea recurriendo periódicamente a las movilizaciones, los paros o los ceses de actividades. Es, como diría Cioran, “la tentación de existir”. La Federación de Educadores está convocando a padres de familia, comunidades y estudiantes a una movilización para presentar su pliego de peticiones, pero ningún medio de comunicación se ha ocupado de indagar qué contiene ese pliego y qué importancia tiene para quienes no están agremiados.
Sería loable que la celebración de este año fuera acompañada por artículos serios y profusos sobre la situación de la educación y el avance de los planes y proyectos iniciados hace ya un año y medio en alcaldías y gobernaciones. También sería la ocasión para que concejos y asambleas hicieran una evaluación de las ejecuciones y que se celebraran muchos foros y eventos para escuchar a los maestros sobre la forma como ven estos temas. Tal vez esto sería más respetuoso que las tradicionales fiestas con lechona y aguardiente.
Tomado de:

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Inicio la privatización de la educación en Colombia?. La iglesia catolica manejaría la educación en el país


Protestas debido a que 9.500 estudiantes no han comenzado clases

La crisis educativa del Caquetá

Un cambio en el modelo de contratación de docentes, que quedó en manos de la Iglesia, retrasó el inicio del año académico y generó inconformidad. Profesores denuncian amenazas.


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Es mayo y alrededor de 9.500 estudiantes de Caquetá no han podido iniciar clases. Los poco más de cuatro meses de retraso en el calendario académico son “inadmisibles” para los cerca de 3.000 campesinos, indígenas y profesores que protestan en las calles de Florencia.

Inicialmente, tantas semanas con las aulas cerradas se deben a que el Ministerio de Educación Nacional (MEN) autorizó la contratación de docentes en el departamento apenas el 7 de marzo.
Después, la tercera semana del mismo mes, Elizabeth Ojeda, asesora del Ministerio, hizo la advertencia a la Secretaría de Educación del Caquetá de que con su modalidad de contratación por prestación del servicio educativo, en la que contrataba a docentes privados y oficiales al mismo tiempo, estaba infringiendo la ley. Su estrategia iba en contra del artículo 9 del decreto 2355 de 2009, el cual prohíbe explícitamente que haya personal administrativo oficial y privado bajo esta modalidad en establecimientos educativos públicos.
La advertencia significaría tener que mover nuevamente las piezas, trasladar a cerca de 500 docentes y retrasar aún más el inicio de las clases. Por ello, el Ministerio le sugirió a la Secretaría que optara por acogerse al modelo de administración del servicio educativo por confesión religiosa, el único que permite tener a docentes oficiales y privados. La alternativa les puso los pelos de punta a varios sectores, entre ellos los indígenas, quienes de tener escuelas funcionando bajo proyectos de etnoeducación y alejadas del cristianismo, ahora tendrían que estar regidos por el mandato de Dios.
Según el secretario de Educación de Caquetá, William Renán, luego de analizar la propuesta, y pese al malestar de los profesores y las comunidades, empezaron a hacer los ajustes para el nuevo modelo: de los colegios donde había pocos profesores se encargaría la Secretaría; de los demás, el Vicariato de San Vicente del Caguán y la Diócesis de Florencia.
A partir de ese momento, y siguiendo lo que ordena el decreto 2355, la Iglesia sería la encargada de nombrar a los rectores de cada institución que administrara. Esto, sumado al traslado de 70 docentes, muchos a zonas apartadas de sus hogares y en condiciones preocupantes de salubridad y seguridad, generó tal inconformidad en el gremio de maestros que ocho instituciones se opusieron a acogerse a la nueva norma y 150 profesores, con los que ya se había pactado que iniciarían clases el 15 de abril, se echaron para atrás.
La Coordinadora de Organizaciones Sociales y Campesinas del Caquetá (Coordossac) agrupa a la mayoría de manifestantes. Su coordinador, Yesid Doncel, dice que su petición es ampliar la planta docente, ya que, según él, “la educación en el departamento está privatizada y el déficit de 850 profesores se está cubriendo con profesores no oficiales”.
Al respecto, William Renán reconoce que hay un déficit: “Desde 2003 no se ha aumentado la planta, pese a que la demanda de estudiantes ha crecido”. Por eso diseñaron un estudio de viabilidad de planta docente que entregarán al MEN el 6 de mayo. Su propuesta, según la viceministra de Educación, Roxana Segovia, quien se hizo presente esta semana en Florencia para escuchar las peticiones de la Coordossac, puede ser viable.
Sin embargo, fue tanta la presión de los manifestantes que el 24 de abril la Diócesis dijo que no podía seguir contratando a más docentes. De acuerdo con el sacerdote Alipio Guzmán, representante legal de la Diócesis de Florencia, la Coordossac les pidió en una carta que pararan la contratación mientras no hubiera un acuerdo con las autoridades, razón por la cual, dice, se sienten “presionados” y temen por la seguridad de los profesores contratados.
La tensión también la reportan los maestros que ya se encuentran dando clases. La Asociación de Institutores del Caquetá envió una carta a la Secretaría de Educación, denunciando que en zona rural y urbana de San Vicente del Caguán había “hombres en moto” informando a los docentes que “debían salir de sus lugares de trabajo con la orden perentoria de no regresar hasta que no se solucione la problemática educativa”. Asimismo se les pidió “enviar a los estudiantes para las casas y cesar las labores docentes”.
De acuerdo a Flora Macas, coordinadora de la Mesa de Concertación de Políticas Educativas Indígenas de Caquetá, la problemática tiene matices. Los indígenas, por su parte, piden que los 568 estudiantes de 30 instituciones ubicadas en resguardos puedan iniciar clases y que, como lo estipula el decreto 2500 de 2010, en sus comunidades se nombren docentes que puedan desarrollar proyectos de etnoeducación.
Sobre estas peticiones, los indígenas ya acordaron con la Secretaría de Educación y con el MEN un cronograma para dar cumplimiento a sus solicitudes, sin embargo, según dice William Renán, secretario de Educación de Caquetá, el acuerdo con los campesinos tiende a dilatarse y, mientras tanto, a miles de estudiantes se les vulnera su derecho a la educación.
mescobar@elespectador.com
Por: Mariana Escobar Roldán. 

1 mayo día del trabajo

La celebración del Día del Trabajo  surge del rápido avance industrial de la segunda mitad del siglo XIX, cuando creció considerablemente la concentración trabajadora de hombres y mujeres, originando el abuso en los salarios de los obreros, hecho que marcó enfrentamientos, agitaciones y luchas entre trabajadores y empleadores.

En 1868, el presidente de los Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la Ley de Ingersoll, estableciendo la jornada laboral de ocho horas. Sin embargo, la Ley quedó solamente en el papel, pues no se cumplió en ningún término, lo que produjo que las organizaciones sociales y sindicales comenzaran la lucha por su cumplimiento.

En noviembre de 1884 se celebró en Chicago (Estados Unidos) el IV Congreso de la American Federation of Labor (Federación Americana del Trabajo), en el cual se propuso que a partir del 1 de mayo de 1886, el sector patronal de los Estados Unidos respetara la jornada laboral de ocho horas. 

Desde su establecimiento en la mayoría de países (aunque la consideración de día festivo fue en muchos casos tardía) por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de homenaje a los Mártires de Chicago. Estos sindicalistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket. 

En 1890, representantes de 15 países reunidos en Berlín, realizaron el tratamiento de la intervención del Estado en lo relacionado con las tareas laborales. Así nació la idea y la necesidad de crear un organismo que velara por los Derechos y Deberes surgidos del trabajo. 

De esta forma, nace la Oficina Internacional del Trabajo, que más adelante se transformó en la OIT (Organización Internacional del Trabajo), con residencia en Ginebra (Suiza), bajo el control de las Naciones Unidas.

En la actualidad es una fiesta reivindicativa de los derechos de los trabajadores en sentido general, y se celebra en muchos países.

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Tomado de:
.http://www.colombiaaprende.edu.co/html/productos/1685/w3-article-310934.html
http://www.colombiaaprende.edu.co/html/productos/1685/w3-article-310934.html